domingo, marzo 31, 2013

A fuego lento

A fuego lento

Esas ocasiones, cuando te sientes libre de tantas cosas, (no importa cuánto tarde en llegar), son momentos que debes guardar en tu baúl, entre algodones. No los dejes escapar, o si no nunca volverán. Son tan efímeros como los sueños que se fugan cada noche de tu almohada, como los miles de besos que anhelas recibir, más aún que los que deseas dar a esa persona que con cada palabra que te dedica te asciende al paraíso. Encadena con hilos de oro las sensaciones que rozan tu cuerpo, los pensamientos que caminan por tu mente y los sentimientos que acarician tu corazón.
Rememora cada recuerdo que alcances y deposítalos en una cazuela, échale una pizca de sal, una cucharada de azúcar y espolvoréalo todo con los restos de sueños que quedan en tu cama, remueve y a fuego lento, deja que se evaporen. Llenarán la habitación como los acordes de cualquier mágica canción.

1 comentario:

daniel dijo...

Leer estas palabras al son de la canción que suena es una preciosidad.

Besos.