martes, mayo 21, 2013

No pidas permiso, pide perdón por haberlo hecho

No pidas permiso, pide perdón por haberlo hecho



En una de esas veces en las que te sientes inferior al -1, es cuando tienes que pensar que pronto todo cambiará. Nada puede hacerte ser diferente, nadie puede ayudarte a ser tu polo opuesto si no pones de tu parte. Sólo busca una razón y deja que las cosas sigan su ritmo modificando su trayectoria.

Poco a poco, paso a paso.

¿Quién habló de destino? Aquél que no se atreve a hablar de personas, aquél que no probó a jugar con las oportunidades, arriesgando lo que tiene para lograr lo que quiere. Alguien que no ha vivido ni ha sabido vivir.

¿Para qué hablar de pasados? Hay que mirar al futuro.

¿Para qué temblar por los recuerdos? Mejor ilusionarse por los sueños.


sábado, abril 13, 2013

Haré

Haré

Le diré al viento que todo está perfecto.
Le diré al tiempo que nada queda dentro.
Le susurraré al destino que no hace frío.

Dejaré los recuerdos a salvo.
Los buenos, los malos, los nuestros.
Dejaré los momentos a resguardo.
Los alegres, los tristes, los nuestros.

Permitiré que se repitan las noches.
Noches de lágrimas y sonrisas.
Permitiré que se abran las heridas.
Noches de curas y dolores.

Le diré al viento que todo está perfecto.
Le diré al tiempo que nada queda dentro.
Le susurraré al destino que no hace frío.

Gritaré al cielo que sólo soy gris.
Días blancos y negros unidos.
Gritaré a quien escuche un por fin.
Días que quedarán perdidos.

Le diré al viento que ya todo está perfecto.
Le diré al tiempo que ya nada queda dentro.
Le susurraré al destino que ya no hace frío.

domingo, marzo 31, 2013

A fuego lento

A fuego lento

Esas ocasiones, cuando te sientes libre de tantas cosas, (no importa cuánto tarde en llegar), son momentos que debes guardar en tu baúl, entre algodones. No los dejes escapar, o si no nunca volverán. Son tan efímeros como los sueños que se fugan cada noche de tu almohada, como los miles de besos que anhelas recibir, más aún que los que deseas dar a esa persona que con cada palabra que te dedica te asciende al paraíso. Encadena con hilos de oro las sensaciones que rozan tu cuerpo, los pensamientos que caminan por tu mente y los sentimientos que acarician tu corazón.
Rememora cada recuerdo que alcances y deposítalos en una cazuela, échale una pizca de sal, una cucharada de azúcar y espolvoréalo todo con los restos de sueños que quedan en tu cama, remueve y a fuego lento, deja que se evaporen. Llenarán la habitación como los acordes de cualquier mágica canción.

sábado, marzo 16, 2013

Volvamos a empezar

Volvamos a empezar

Querría escribir unos pequeños versos de amor,
pero no logro sacar el rencor de mi corazón.

Alguien inteligente ya escribió: 
si el amor se lograse por méritos...
Pero unos siempre tienen más que otros sin razón.
Mientras alguien presume de su posesión,
otros lloran de dolor.

Y quizá todo se resume en una canción
que componemos con cada amargo acordeón
que creamos con nuestro acuchillado corazón.

Quería escribir unos breves versos de amor,
pero todo se queda en intención.

Quien sabe aprovechar ,
nunca le dejaría marchar,
pero ambos sabemos que eso no será.

Sólo un peón más para ganar, 
solamente un juguete más para estropear.

Consecuencias al final,
a bien o a mal, 
dos pierden y uno se queda en el pedestal.

Hay que saber amar,
pero sobre todo saber perdonar,
saber olvidar.

Las oportunidades pasan sin cesar,
si no aceleras las perderás.
Esas jamás esperarán.
Yo aprendí a sentarme y verlas desfilar.
En ocasiones duelen y hacen llorar,
pero te enseñan a esperar.
Sobre todo, te enseñan también a valorar
los motivos para amar.

domingo, noviembre 25, 2012

Hasta aquí llega, 13.

Sólo espero que algún día encuentres ese sobre que te di, y que antes de deshacerte de él, lo abras y recuerdes cada momento, cada palabra. Que antes de quemarlo o lo que hagas con todos los recuerdos que lleva grabado ese pequeño regalo, vuelvan a tu memoria esos detalles que me hacen ser diferente y que era, probablemente, lo único que te mantenía a mi lado.
Quiero que me dediques un último pensamiento, del tipo que sea, y que tu forma de echarme de donde he estado este tiempo te produzca un último remordimiento.
Me obligaste a romper definitivamente todas y cada una de mis promesas. Ya no te culpo, pero tampoco a mí misma. Éramos inestables, yo superé mi límite y tú lo aprovechaste para usarlo como punto y final. ¿Era necesario? Lo dudo. ¿Era inevitable? Seguramente. Ambos lo sabíamos, me lo recordabas cada mínima oportunidad. Lo negué un millón de veces, para convencerme a mí más que a ti.
Te fallé, me fallaste, me rompí y te olvidaste. Tú no lo quieres arreglar y yo no puedo arreglarlo. He cerrado puertas, he abierto otras, he dejado atrás muchos cachos, pero ahora está todo cicatrizado. He aprendido la lección: no entraba en la nueva ecuación de tu vida.
Nunca me han gustado los puntos finales. Nunca los pondré. Por eso sólo te digo, por última vez: Adiós, cariño...

lunes, septiembre 17, 2012

Viento, crines y libertad

            Viento, crines y libertad

Cálida brisa de verano,
Tronar de cascos y piedras,
Rápido movimiento de corazones.

Puedes sentir su respiración,
La potente fuerza que posee
Y también sus ansias de libertad,
Volando con las tuyas a la par.

Movimientos acompasados
Como dos piezas de un mecanismo
Latidos aceleradas
Formando un solo ser vivo.

Cálida brisa de verano,
Tronar de cascos y piedras,
Rápido movimiento de corazones.

Si cierras los ojos fuerte
Y te agachas levemente,
Notarás en su cuello
La calma que desprende.

A vuestro lado desaparecen,
Parece que vuelan fugaces,
Árboles y tierras en retales
Como fantasmas y tempestades.

Cálida brisa de verano,
Tronar de cascos y piedras,
Rápido movimiento de corazones.

Atrás sólo queda el destino,
Alguna montaña y ningún testigo
De lo que puede ser una huida,
De un recuerdo convertido en reliquia.

Delante hay libertad de camino,
Así que suelta el agarre de riendas,
Enreda tus manos en sus largas crines,
Y cede la decisión a su fiel sentido.

Cálida brisa de verano,
Tronar de cascos y piedras,
Rápido movimiento de corazones.


viernes, junio 01, 2012

Rayos de luz

Rayos de luz

Mírala, es lo único que brilla en todo el jardín. Está en un mundo de blancos y negros. Sus hojas empiezan a marchitarse, pero aún así brilla. Es un sol en miniatura, es un lucero que desprende rayos de vida. Está intentando devolverle el esplendor al mundo y a su alrededor hay un aura de color. Si acercas tus dedos a sus pétalos, verás cómo se esfuerza en darte calor.



Notarás un pequeño calambre, un río de cálido sentimiento que sube por las yemas y te recorre por dentro. Pero, quizás, su tono se apague un poco más, quizás una hoja se suelte hasta caer a tus pies. Sabe que su vida es efímera como el tiempo y aún así quiere hacer sentir que existe, que puede afectar al rumbo del destino gris. Por eso, si apartas ligeramente la tierra de su alrededor, podrás descubrir unos tiernos  brotes, verdes como ningún otro que haya aparecido en ese lánguido jardín. Incluso por sus raíces está entregando su esencia, sus gotas de color. No le importa que eso acorte sus días, sus horas, si puede devolverle la luz a ese paraíso en miniatura. Es su meta, su razón de existencia. Es por lo que lucha, por lo que se enfrenta al resto de la naturaleza apagada. A lo mejor mañana ya no queda de ella más que un triste esqueleto de pétalos, pero seguirán siendo pétalos coloridos, mustios pero con un rastro amarillo. En realidad jamás morirá, nada perece si queda en el recuerdo. Aquellos tiernos brotes llegarán a crecer e iluminarán el jardín como ella intentó hacer. En sus tallos, sus hojas y sus flores, habrá una marca de su sueño, su perseverancia, su inocencia y su esencia. Porque con esfuerzo, se cambia hasta el color del cielo.

viernes, mayo 11, 2012

Calle de secretos

Calle de secretos

A partir de ciertas horas de la noche, en Blackfriars Road, desde hacía unos meses, se podían observar oscuras figuras, arrebujadas en sus capas. Carros de caballos, tan negros como las personas que subían y bajaban de ellos, traqueteaban por los adoquines de piedra. Se oían algunos susurros, quizás secretos contados en voz baja, quizás negocios llevados a cabo al amparo de las sombras. Una pequeña figura apareció  aquella especial madrugada corriendo por una esquina, con un pequeño paquete en una mano. Llevaba algo que cambiaría la historia, pondría en duda al mundo. Sólo era una llave pero, ¿qué abriría?


jueves, abril 26, 2012

Un único segundo

Un único segundo

El tiempo corre. 
Aunque tú estés quieto. 
Es imparable.

¿O no? 
Miras tu reloj. Es antiguo, de bolsillo con su cadena. Las agujas van lentas, muy lentas, mientras imaginas que puedes acelerar su movimiento. ¿Por qué cuando esperas no va igual que cuando desesperas? Observas el cielo, comparas la velocidad de las nubes blancas con la de las agujas oscuras. Ojalá fueran tan deprisa como las nubes. 
No puedes hacer ir más rápido al tiempo. 

Metes el reloj en tu bolsillo. 

Vuelves a alzar la mirada. 
Y echas a correr.

viernes, marzo 30, 2012

Falsos tópicos, falsas esperanzas

Falsos tópicos, falsas esperanzas

Es como tener una espina donde más duele y no querer sacarla porque nos da miedo ver que queda una cicatriz después, o peor, un agujero que no va a cerrar. Nos da miedo sentir que algo se estropeó y que no volverá a ser lo mismo. Tampoco dejamos que nuestro cuerpo, más inteligente que nosotros, se ocupe de ella. Dejamos todo tal y como está a modo de recordatorio permanente, sabiendo que a la larga será peor, que será una tortura sin motivo porque de ahí no saldrá nada bueno. Acabamos acostumbrándonos a que esté ahí, aprendemos a ignorar el dolor hasta que a alguien le da por preguntar: Hey, ¿qué tienes, no te hace daño?

Como ya dije una vez, sí que hace daño, sí que duele, pero por cobardía, por temor, por añoranza, por yo que sé qué, no puedo ponerle solución.


Que el tiempo no cura, acostumbra; que un clavo no saca otro clavo, simplemente tienes otra cosa más de la que preocuparte y que el odio no lo mejora, sólo da remordimientos.